A nuestra llegada el personal de recepcion no hizo ningun intento por que entendieramos mucho lo que nos decian. El hotel lo elegimos por su ubicacion y vistas, y sin que nos enteraramos o nos lo comunicaran por e-mail, nos cambiaron de habitacion, al salir del ascensor el olor a orina y escrementos era insoportable, al entrar a la habitacion el botones para disimular la peste abrio las ventanas, entre el olor y el ruido de maquinas trabajando era imposible la relajacion.
La colcha entre el olor y las manchas no invitaba a tumbarse, en general, una estafa de hotel que abandone a los 10 minutos de mi llegada.
Creo que la direccion del hotel vive de las vistas desde la terraza y algunas habitaciones, estas vistas como no las gestionan elos no las pueden estropear , si las gestionaran ellos puedde que ya no existieran.
- Seven Hills Istanbul
- Hotel Seven Hills
