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“Desagradable experiencia” 2 de 5 estrellas
Opinión sobre Le Royal Hotel Amman

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Le Royal Hotel Amman
5.0 de 5 Hotel   |   Zahran St | 3rd Circle, Jabal Amman, Ammán 11118, Jordania   |  
Servicios del hotel
Ocupa el puesto n.º29 de 115 hoteles en Ammán
Catalunya
1 opinión
2 votos útiles 2 votos útiles
“Desagradable experiencia”
2 de 5 estrellas Opinión escrita el 11 diciembre 2007

Os añado la crítica del hotel que envié tanto a la agencia de viajes, como al mayoriesta, Club Cinco Estrellas, como a su delegación en Amman, Issam Tours.

De cinco estrellas a estrellados


Decepción, nervios, poca profesionalidad, desamparo… en definitiva, tomadura de pelo. Con estas palabras se podría definir lo que tenía que ser un viaje de ensueño y se convirtió en una auténtica pesadilla para la mayoría de componentes del grupo que, animadamente, salíamos de Madrid y Barcelona el día 15 de septiembre con dirección a Aqaba, Jordania, con el Club Cinco Estrellas. Y es que los problemas empezaron demasiado pronto, especialmente en mi caso.

PROBLEMAS PARTICULARES

En primer lugar, y explicando mi experiencia, ya me sentí estafada al llegar a Amman, al segundo día. Después de hacer un largo recorrido por diferentes hoteles en que debían alojarnos a todos y pese a pasar por delante del que debía ser el mío sin pararme, se detiene el autocar. Bajo con mis maletas, por supuesto sin la ayuda del guía, el inefable Wallid, y después de pasar no sé cuántos controles y esperarme un buen rato en la recepción del Radisson sin entender nada de la conversación que él mantenía con los empleados, me dice que no tengo habitación. Era una hora y media después de empezar a dejar al resto de compañeros. Me lo quiero tomar con calma porque son mis vacaciones pero ya me siento estafada. Después de diversas gestiones, me llevan al Royal, ¡que era el primero en el que habíamos parado! Y yo le pregunto al guía que cómo es que cuando bajó el primer grupo de viajeros no le dijeron que faltaba uno para completar la reserva. No obtuve respuesta, al menos inteligible.
Segunda sorpresa desagradable: para el día libre en Amman yo, junto con otros tres compañeros del grupo, me inscribo para una excursión optativa a Damasco, pese a que el precio es elevadísimo -200 euros-. A media tarde del día anterior, el guía nos dice como quien no quiere la cosa que la excursión es imposible porque uno de los interesados en viajar a Siria ha escrito mal su nombre. Primero creo que es una broma, después que nos trata de tontos a todos porque no sabemos escribir bien nuestro nombre y por último ya creo que suspende la visita porque no le sale rentable a él. Porque, pese a ser verdad que alguien escribió mal su nombre, ¿no podíamos viajar el resto de inscritos? Tampoco logré una respuesta convincente.
Y ahora ya llega mi tercer mal trago personal: Después de tres jornadas de oír hasta la saciedad que Jordania es un país segurísimo, que nadie roba nada, que te puedes dejar cualquier cosa en cualquier sitio y la recuperas sin problema, tuve un descuido imperdonable. Cansados de la visita matinal a Amman, llegué a primera hora de la tarde con otros dos compañeros a nuestro hotel de Amman, uno de los mejores y más lujosos, el Royal, y quedamos para ir rápidamente a sus formidables piscinas. O sea, cinco minutos para ir cada uno a su habitación y coger la ropa de baño. Dejo mi mochila con mi billetero dentro sin tener cuidado de cerrarla porque prácticamente creo que estoy “en casa” y bajo para reunirme con el resto del grupo. Al cabo de unas horas, regreso a la habitación y me encuentro con la agradable sorpresa de que mi cartera estaba totalmente “limpia”.
Tras el susto y decepción inicial, me pongo en contacto con la recepción del hotel para explicarles mi problema, todo ello teniendo en cuenta que mi inglés no es precisamente muy fluido. Me dicen que vuelva a mi habitación porque en cinco minutos me llamarán. Sin ducharme y con los nervios a flor de piel, espero y espero. Al cabo de una hora y tres cuartos, llamo de nuevo diciendo que me voy al restaurante porque, pese a no tener hambre, además del disgusto no quería también perderme la cena. Me contestan que de acuerdo, que ya me buscarán allí. Estando pendiente de todo el que entra y sale del restaurante, viene un amable señor a preguntarme si soy “la del problema”. Pese a no gustarme el eufemismo –sí que tengo un problema, pero tiene nombre: me han robado-, le respondo que sí. Nos invita a tomar lo que queramos (lo que queramos, en pleno Ramadán, significa un café o un té) porque pronto van a solucionar mi “problema”. Van pasando los minutos y cuando ya están recogiendo las mesas, vienen de nuevo a buscarme unos señores y a “invitarme” a que les acompañe. Voy con ellos –un grupo de seis hombres- y me conducen a un reservado de la planta baja, para que el resto de clientes no pudieran sospechar que en un hotel como el Royal sucedían “problemas” como el mío y no cundiera el pánico. Empiezan a hablar entre ellos en árabe y yo, por supuesto, no entiendo nada. Pregunto quiénes son dos de ellos que no llevan en la solapa la chapa del hotel. Me responden que policías. Uno de ellos, con un inglés justo, igual que el mío, me empieza a interrogar. Al cabo de un rato tengo la impresión de que la sospechosa soy yo. Me piden que vayamos a mi habitación. Allí ya parece el camarote de los hermanos Marx. Sigue el interrogatorio durante más de una hora, el teléfono lo tengo desviado y, si no me cuadro, ni siquiera permiten que los compañeros de viaje me visiten. Uno de los policías –el “mudo”- ocupa mi sofá y no para de fumar. No es que me moleste, porque soy fumadora, pero me parece una falta de respeto total. Al final reconocen que, tras dejar yo la habitación a media tarde, alguien del servicio accedió a ella sin que tuviera que hacer nada allí puesto que ya estaba arreglada.
Por último, tonta de mí, firmo un documento escrito a mano en árabe que se supone es una denuncia contra al presunto ladrón. Por la forma, parece más bien una redacción de colegio pero, en aquellos momentos, tras tantas horas sometida a una gran presión, hubiera firmado incluso mi sentencia de muerte y, por supuesto, no se me ocurrido pedir una copia. Me intentan tranquilizar diciendo que recuperaré todo mi dinero. Es ya de madrugada y estoy destrozada por el mal trago.
Al día siguente, llega nuestro “querido” guía Wallid y primero no se cree que me hayan robado. Me enfado, porque encima de todos problemas me considere una mentirosa. Después me recrimina que no le llamase. ¡Pero es que nadie del grupo tenía su número de teléfono! Por último, también me asegura que en Jordania no hay problemas de este tipo y, por tanto, recobraré mis dichosos euros.
También vienen a verme los más altos responsables del hotel Royal. Disculpas y explicaciones, como que han detenido a un joven, que por supuesto ha sido despedido pero que no confiesa el robo, por lo que ellos no se hacen responsables del dinero sustraído. Dicen que me mantendrán informada y que no me preocupe. Y hasta el día de hoy. Los días siguientes me gasté no sé cuánto en llamadas telefónicas a la dirección del hotel, a la delegación de Club Cinco Estrellas en Amman, a mi agencia en Lleida con el único objetivo de obtener una copia de la denuncia que firmé en el hotel para presentarla a mi aseguradora. Ningún resultado… hasta el momento.

PROBLEMAS GENERALES

Y si yo sufrí un problema personal a mi entender grave, también el grupo en general fue víctima de la desidia o mala planificación de los organizadores del viaje a los que responsabilizo y personifico de ello al guía Wallid. En primer lugar, decidió a su libre albedrío que no nos detuviéramos en el río Jordán, pese a que pasábamos con el autocar a escasos kilómetros. Así es que quien quiso visitar este lugar tuvo que buscarse un transporte por su cuenta desde Amman, aunque a un precio mucho más reducido del que nos dijo Wallid. En segundo lugar, y pese a nuestras reiteradas solicitudes, no accedió a darnos una vuelta por Amman, al menos para ver de forma rápida cómo era la capital jordana para después decidir, en nuestros ratos libres, dónde ir sin perder el tiempo. Otro de los hechos totalmente criticables y que demuestran la mala gestión y organización, es que algunas excursiones programadas tenían una duración muy inferior a la prevista. Supusimos todos que era por el hecho de coincidir con el Ramadán y que tanto el guía como el conductor del autocar estaban cansados al tener que pasar el día sin comer ni beber y que su único cometido era llegar lo más pronto posible a su casa. Ese fue el caso de la excursión a Wadi Rum. Tenía una duración prevista de dos horas y en menos de una ya volvíamos a estar en el punto de partida. Por supuesto, los famosos arcos del desierto no los vimos ni en pintura y, con unos todo terrenos en pésimas condiciones, sólo nos adentramos unos escasos dos kilómetros en el desierto. Cuando comentábamos con otros grupos, nos quedaba cara de bobos al oír hasta dónde habían llegado y comparar con nuestra mini-excursión.
Pero la decepción generalizada llegó el penúltimo día, cuando después de la fugaz excusión a Wadi Rum llegamos al hotel de Aqaba, donde aún faltaban tres horas para que nos pudieran dar las habitaciones y ello pese a que algunos compañeros eran víctimas de alguna enfermedad. La indignación que nos carcomía desde hacía días por la mala organización, aquí ya se transformó en ira desatada, con unas airadas quejas totalmente justificadas dado el mal trato que recibimos. Y es que por ejemplo el guía, a diferencia de otros grupos, no nos explicó que, para pasar el día y teniendo en cuenta el retraso para darnos las habitaciones, podíamos hacer una excursión al Mar Rojo para ver los corales. Nada de nada. ¡Qué pena!
Y para terminar, el día de la partida, nos llevan muchas horas antes de la salida del avión al aeropuerto y, como borregos, nos tienen allí amontonados sin nada que hacer. Es decir otra mañana perdida y en que, en definitiva, un viaje de ocho días quedó reducido a la práctica a cuatro si descontamos todas las pérdidas de tiempo que nos “facilitó” nuestro guía.

En resumen, un viaje que podía haber sido fantástico, y en parte lo fue gracias a que la gente del grupo era de lo mejorcito, pero que quedó en un simulacro. Seguramente muchos de los miembros del grupo repetiremos el destino por su encanto pero, por supuesto, será con otro mayorista.

Atentamente,

Glòria Farré Lorente (miembro del grupo que viajó a Jordania del 15 al 22 de septiembre con el Club Cinco Estrellas)

Número de referencia del viaje contratado: 2007-09-12064 2007-IR-0




PD: Esta explicación la “colgaré” en diferentes blogs de viajes para que los futuros turistas sepan a qué atenerse y qué les puede pasar en el caso que opten por el Club Cinco Estrellas y que sus vacaciones coincidan con las fechas del Ramadán.

  • Me gustó — Piscina
  • No me gustó — Servicio al cliente
  • Se alojó el septiembre de 2007
    • 2 de 5 estrellas Relación calidad-precio
    • 4 de 5 estrellas Ubicación
    • 1 de 5 estrellas Registro/recepción
    • 4 de 5 estrellas Habitaciones
    • 2 de 5 estrellas Limpieza
    • 1 de 5 estrellas Servicio
    • 1 de 5 estrellas Servicio empresarial (por ejemplo, acceso a Internet)
¿Ha sido útil esta opinión? 2
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
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155 personas han opinado sobre este hotel

Puntuación de viajeros
    56
    49
    23
    15
    12
Ver opiniones para
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33
15
61
Resumen de puntuaciones
  • Ubicación
    4 de 5 estrellas
  • Calidad del sueño
    4 de 5 estrellas
  • Habitaciones
    4 de 5 estrellas
  • Servicio
    4 de 5 estrellas
  • Calidad-precio
    3,5 de 5 estrellas
  • Limpieza
    4 de 5 estrellas
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Fecha | Puntuación
  • Alemán primero
  • Árabe primero
  • Chino (simplificado) primero
  • Español primero
  • Francés primero
  • Griego primero
  • Inglés primero
  • Italiano primero
  • Japonés primero
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  • Portugués primero
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  • Cualquiera
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barcelona
Colaborador
4 opiniones 4 opiniones
4 opiniones de hoteles
Opiniones en 4 ciudades Opiniones en 4 ciudades
3 votos útiles 3 votos útiles
5 de 5 estrellas Opinión escrita el 7 octubre 2007

Este hotel fue una grata sorpresa en nuestro tour por Jordania. Segun el programa nos hubiera tocado otro pero por esas cosas de la vida nos toco Le Royal !!
Esta ubicado en la zona de las embajadas y a unos 10 minutos del centro de la ciudad. Lo que no es ningun problema ya que moverse en taxi es muy facil y barato.
Todo en este hotel esta muy bien, la recepcion, el hall, las habitaciones, los restaurantes y el personal que siempre esta muy atento para satisfacer las necesidades de los clientes.
Tiene una picina exterior y otras dos internas con jacuzzis. Una de estas picinas tiene agua del Mar Muerto (solo que filtrada).
Spa y Gimnasio para ellas y ellos. Restaurantes a la carta con comida de todas partes, tiendas, bares. Una Pasada!!!
La verdad es que no entiendo como una persona no lo puede pasar bien en un lujo asi. (lo digo por algunos comentarios anteriores). Resumiendo, si les toca este hotel o lo pueden reservar, mi consejo simplemente es A DISFRUTAR !!!

  • Se alojó el septiembre de 2007, viajó en pareja
    • 5 de 5 estrellas Relación calidad-precio
    • 5 de 5 estrellas Ubicación
    • 4 de 5 estrellas Registro/recepción
    • 5 de 5 estrellas Habitaciones
    • 5 de 5 estrellas Limpieza
    • 5 de 5 estrellas Servicio
    • 5 de 5 estrellas Servicio empresarial (por ejemplo, acceso a Internet)
¿Ha sido útil esta opinión? 3
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.

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Información adicional sobre el Le Royal Hotel Amman

Dirección: Zahran St | 3rd Circle, Jabal Amman, Ammán 11118, Jordania
Ubicación: Jordania > Gobernación de Ammán > Ammán
Servicios:
Bar / Salón Centro de negocios con acceso a Internet Gimnasio / Sala de entrenamiento Aparcamiento gratuito Restaurante Servicio de habitaciones Servicio de traslado en autobús Balneario Piscina Acceso para sillas de ruedas
Estilo del hotel:
N.°12 de hoteles balneario en Ammán
N.°18 de hoteles de lujo en Ammán
Rango de precios (sobre la base de las tasas medias): 136 € - 186 €
Categoría del hotel:5 estrella(s) — Le Royal Hotel Amman 5*
Opciones de reserva:
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También conocido como:
Le Royal Amman
Royal Hotel Jordan
Amman Le Royal

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