Como negativo comentar que el agua de la ducha inunda el baño; posiblemente rejuntando con algo de silicona fuese suficiente, pero he estado leyendo criticas y esto no es nuevo de ahora, y continuan sin solucionarlo.
El desayuno parco-parco tienes que especificar que quieres por la noche, y cuando llegas por la mañana, lo mas que te sirven es cafe-con muy poca leche, alguna tostada con poca mermelada y mantequilla y poco mas, nada que ver con lo que puedas haber solicitado en la petición previa. La conclusión es que pasas hambre si no desayunas nuevamente en otro lugar.
Percibes sensación de poca limpieza, y debe ser así pues por ejemplo los cambios de toallas son inexistentes.
Como positivo es que, si tienes suerte en la habitación, te puede tocar internet gratis. También que los precios del bar de la habitación son muy bajos.
El personal amable y servicial, pero no solucionan las deficiencias indicadas al principio, aunque he de aclarar que no se lo comentamos.
Y lo mejor de todo es que enfrente mismo del hotel, pasada la calle hay un restaurante que es donde mejor hemos comido de toda China.
