Era nuestra última noche en China y queríamos darnos un pequeño "lujo", así que nos fuimos a este bonito hotel de estilo tradicional chino situado en una antigua casa con dos patios en un hutong.
El edificio del hotel es muy bonito: hay dos patios con fuentecillas y llenos de plantas. El inmueble tiene más de 200 años de antigüedad y es muy agradable. El trato del personal del hotel es impecable y los servicios excelentes: servicio de habitaciones, acceso gratis a Internet, cambio de divisas, etc.
Al ser un edificio antiguo, cada habitación es diferente tanto en la distribución como en la decoración. Todas las habitaciones se articulan en torno a los patios y están perfectamente equipadas con wi-fi, calefacción-aire acondicionado, teléfono, minibar, caja fuerte y secador. En todas se ofrece gel, champú, cepillo de dientes, peine, gorro de ducha, toallas, albornoz, zapatillas, nórdicos y almohadas. Además, hay una bandejita con un juego de té, un par de tazas, un hervidor de agua y sobres de nescafé y dos botes metálicos con té verde y té negro con jazmín para el consumo gratuito. En la televisión hay canales chinos y algunos internacionales, y en las suites hay, además del wi-fi, un ordenador completo con acceso a Internet dentro de la propia habitación.
Y luego hay pequeños detalles que hacen más agradable la estancia, como por ejemplo el hecho de que por la tarde te dejen las lamparitas de la habitación encendidas, la cama preparada para dormir y un par de chocolatinas en la mesita.
El desayuno es tipo buffet y es mitad chino, mitad occidental: fideos chinos, sopa, platos de carne, panecillos chinos, arroz, bollos, tostadas, cereales, donetes, leche, leche de soja, café, té, zumo...
En general todo perfecto. El único problema es que puede resultar un poco difícil encontrar el hotel, pero una vez te haces con la zona, es fácil orientarse y no está muy lejos del metro y de una calle en la que hay de todo: supermercados, tiendas, restaurantes, peluquerías (conviene pasarse por una y pagar por un masaje o un corte de pelo... toda una experiencia!), taxis...
A todos nos encantó el hotel y nadie tuvo ninguna queja.
Ideal para pasar una estancia en un hotel con todas las comodidades de un hotel moderno pero en una casa tradicional china, pues al fin y al cabo, un hotel moderno en un edificio moderno se puede encontrar en cualquier ciudad, pero un hotel en una casa tradicional china de más de 200 años de antigüedad perdido en una callejuela de un hutong sólo se puede encontrar en Pekín.
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