La atención al cliente es realmente penosa.
Mi amigo y yo reservamos una habitación por un mes. Aparte del hecho de que las habitaciones son del tamaño de una cama tipo "queen", con una pedacito de entrada, un cuarto de baño minúsculo que está empotrado a la izquierda, podíamos soportarlo (pues apenas manchamos e íbamos a viajar a otros países, por lo que necesitábamos un lugar para nuestras necesidades básicas). En general, la gente de allí trató a mi amiga y a mí de forma adecuada porque somos muy majos. Pero siempre que llamábamos a recepción y hablábamos en chino para conseguir más toallas o cualquier otra cosa, mostraban una actitud poco afable diciéndonos "sí" y después colgaban de forma abrupta. Además tardaban una eternidad en traernos las cosas solicitadas, tanto que tenía que volver a llamarles, momento en el que se ponían de muy mal genio. ¡Increíble! Pensaba que trataban a todo el mundo por igual hasta que presencié en varias ocasiones (como cuando se desgastó el imán de la llave de mi puerta) como al acercarme al mostrador principal, ellos me metian prisa con caras destempladas, sin embargo, después en un suspiro, sin apenas haber terminado de atenderme, les veía como se daban muchísima prisa, con sus ojos brillantes, cada vez que veían llegar a un extranjero. De repente se volvían muy amables, muy complacientes, hablaban incluso inglés y les hacían la pelota. Está claro que son racistas con sus propios conciudadanos. Da la casualidad de que soy chino y, con sinceridad, puedo ver rápidamente la diferencia cuando dejo de hablar cantones y directamente hablo inglés, ya que soy americano de nacimiento. Así que si eres extranjero, pareces rico, o tienes una buena billetera, y además hablas inglés, estás de enhorabuena. Si crees que aquí se acaba todo, te puedo decir que por desgracia estás equivocado. Lo que he escrito antes no es nada comparado con lo siguiente, sólo la guinda de la tarta. Aquí está lo que realmente me ofendió: como he dicho, el lugar es enano. Mi compañero de habitación estaba cociendo agua en un hornillo portátil que incluía la habitación, pero no había rincón donde instalarlo. Uno de los enchufes se encontraba en un rinconcito de la entrada, donde está el cuarto de baño, encima del cual hay un espacio abierto para guardar la ropa. Es una pena que no hubiera espacio para colocar el hornillo portátil, por lo que lo metió en este pequeño armario abierto donde el cable colgaba porque era demasiado largo. Por ello cuando empezaba a salir del cuarto de baño, tenía que saltar por encima del cable y así acabó cayéndose el agua hirviendo encima de ambas piernas. Ya sé que no es su culpa pero sí es cierto que la habitación era pequeña, razón por la que ocurrió este accidente. Cuando me acerqué a la ducha cojeando para mojarme la pierna con agua congelada (que el hotel no proporciona), mi amiga llamó al mostrador principal para que llamaran a una ambulancia y explicó lo sucedido. Primero, aquel o aquella que contestó, se enfadó con mi amiga por no hablar chino correctamente. Después le dijo a mi amiga y a mí que llamáramos a un taxi para que nos desplazáramos nosotros solos hasta el hospital. ¿Y cómo pretendían que anduviese? ¡Tenía un dolor horrible! ¿Qué tipo de trato es este? Continué, sacando todas las fuerzas que tenía (una enorme furia se apoderaba de mí), me tiré encima de la cama donde arrebaté el teléfono a mi amiga y le maldije (en inglés castizo), exigiendo una ambulancia o de lo contrario le despediría. Mandad todas las críticas que podáis vía Internet para que nadie vaya a este hotel tan insensible.
Después de malgastar mi tiempo, mientras que mis quemaduras podrían considerarse de segundo grado, alcanzaron el tercer grado (maravilloso). La ambulancia llegó y mientras bajaba, atado en la camilla, con dos tíos arrastrándome, un empleado del hotel decidió preguntarme si estaba bien. ¿Te parece que estoy bien? Tardaste mucho tiempo, Jack.
No pretendía vociferar como lo hice pero fue necesario. Hazme caso, vete a cualquier otro lugar para conseguir un trato mejor por sólo 7 euros más. como el Hotel Metropark, que es más cómodo, espacioso y donde me hubiera encantado estar. Me alojé allí otra vez, hace 2 años.