Viajé con mis padres y la pasé muy bien. El trato fue muy cordial. Puedes disfrutar del paisaje impresionante sin interrupciones. Al fin la paz después del estrés citadino!
Disfrutamos al conocer las ruinas arqueólogicas de la quebrada de Waca, además la cueva de los pingüinos y un paseo en bote super relajante.
La comida es bastante agradable y en cantidad suficiente
Ahh, me olvidaba de la cálida piscina que te invita a relajarte aún más.
- Puerto Inka
- Puerto Inka Hotel
