En junio de casualidad llegue a este hotel, en general no al hotel, sino a Rumania y un buen amigo estaba hospedado en el mismo. La verdad que Bucarest me sorprendio por lo bonito que esta, me esperaba aquello sucio y lleno de gente rara, y resulto que muchas ciudades estan bastante lejos de lo bonito, limpio y ordenado de esta ciudad. La gente muy amable y muy bien dispuesta a ayudarte en lo que pueden, incluso por encima de la barrera del idioma, y el hotel ni que decir, me ha tocado estar por diferentes motivos en muchos hoteles, pero un desayuno tan fenomenal como en este nunca, solo por la organizacion del desayuno ya vale la pena elegir este hotel, aparte de lo amplias y comodas (a muy buen precio) sus habitaciones. Si algun dia piensan en Bucarest como destino, no lo piense dos veces, mi pareja y yo lo disfrutamos a lo grande. Lo recomiendo.
- Phoenicia Grand Bucharest
