Mi marido y yo estuvimos allí durante una semana en la suite Master, que estaba separado de todas las otras habitaciones. Tenía una vista de los volcanes y una pequeña zona para comer donde podías abrir la ventana grande y tomar café o el desayuno si querías. Era amplia comparado con algunas habitaciones pero, me encantó por su privacidad y cada noche, encendían velas para subir las escaleras y creó el fuego si quería otra. El desayuno era muy bueno, el personal agradable y atento. Cerca del Arco, buenos restaurantes, gran bar de puro al cruzar la calle, excelente charcuterías al cruzar la calle también. ¿Me quedaría allí de nuevo? - Sin duda!
- Posada El Antano Antigua Guatemala
