Este hotel me encantó. No hay que dejarse engañar por su imagen exterior, su fachada no tiene ningún atractivo especial, pero una vez que entras a la recepción te das cuenta que su ambiente es bien moderno, muy limpio y muy tranquilo. Está muy bien ubicado frente a una plaza y cerca de un sector lleno de restaurantes y bares, sin embargo no se escuché ningún ruido molesto desde mi habitación (N°22), dormí realmente bien, la cama, almohadas y sábanas de calidad. La decoración sobria, moderna, muy bien. El baño amplio con toallas blancas. El desayuno buffet excelente, con fruta fresca además de todo lo clásico. Y todo el personal fue sumamente amable, eficientes y con buena disposición. Lo recomiendo totalmente.
- Monterilla Hotel Vina Del Mar
