La falta de higiene es la caracerística más sobresaliente de este lugar. Aunque el edificio es histórico y, el día que lo limpien, sería un sitio con encanto, el nivel de suciedad es indescriptible.
Entiendo que realizar una restauración es muy caro, pero poner las cortinas en la lavadora, o pasar un paño con lejía por las paredes ennegrecidas, o sobre los muebles llenos de polvo y de pegotes de vasos es asequible económicamente a los dueños de este lugar. Las alfombras tienen manchas, polvo, y otras sustancias desagradables a la vista.
El desayuno, en comparación, está muy bien.
Debo decir que las sábanas y cama sí estaban muy limpias, y me hubiera gustado que el resto de la habitación y el baño estuvieran igual. Por ejemplo, los vasos en el baño tenían depositados en el fondo unos pegotes marrones y polvo de mucho tiempo.
La ubicación en la ciudad de Viña del Mar está bien, en un sitio seguro y agradable.
Las personas de la recepción son sumamente amables.
Insisto: solamente con una limpieza a fondo, el sitio sería realmente encantador. Una lástima.
- Hotel Residencia Offenbacher-Hof
- Hotel Residencia Offenbacher-Hof Vina Del Mar
