Me ha gustado la amabilidad y profesionalidad de las personas que trabajan en recepción. También me ha encantado el diseño del hotel, con su patio interior y la terraza de arriba desde donde se puede ver una vista impresionante de la ciudad, sobre todo al atardecer. La habitación era muy bonita y confortable y las camas son de las más cómodas que he encontrado. No me queda más que recomendarlo..
