Fui en temporada baja, en septiembre por lo que los precios de este hotel eran bastante bajos teniendo en cuenta el tipo de alojamiento que es.
No tiene la playa al lado, pero si vas en temporada baja tampoco le das importancia a ese detalle, ya que por climatología no vas a poder bañarte en ella casi con toda seguridad.
Nos dieron una habitación muy amplia la cual tuvimos que cambiar ya que el olor a humedad era muy fuerte. Nos dieron otra un poco más pequeña pero aún así era inmensa. La habitación tiene un salón independiente, un vestidor y dos baños completos, uno en la habitación y el otro en el salón. Hay dos televisores, uno en cada estancia.
El aire acondicionado estaba muy fuerte, además había dos independientes, no se podía regular ya que lo tocabas pero la temperatura volvía a unos 17-18 ºC por lo que generalmente lo apagábamos para no sentirnos como en el Polo Norte, aparte del contraste al salir de la habitación.
El hotel dispone de wifi gratuito, también llega a las habitaciones aunque con señal débil, funciona mediante cupones que tienes que pedir en recepción. En general el servicio es correcto al igual que la limpieza.
Hay otro hotel de la misma cadena situado en línea de playa, más moderno, con piscina más grande, el Zuri White Sands, al cual puedes acceder de forma gratuita alojándote en este Zuri.
El hotel dispone de vehículo para llevarte de uno a otro, pero a veces hay que esperar bastante para que te lleven o te devuelvan al tuyo.
La piscina es pequeña, al lado hay un pequeño bar. El desayuno tipo buffet es completo. En la zona y en temporada baja no hay nada por los alrededores, por lo que hay que terminar cenando allí. La comida en general buena, de calidad y con precios aceptables. Fuera hay una pequeña tienda que en función de la climatología la ves abierta o cerrada, puedes comprar chucherías tipo patatas fritas, etc, pero poco más.
Hay alguna zona del hotel que requiere alguna reformilla, más que nada por el deterioro que sufren las paredes por la lluvia y la humedad.
Es un hotel ideal para estar tranquilo en temporada baja, poco movimiento de gente, pero lo malo es que sino dispones de vehículo no te queda más opción que pillar un taxi para moverte y los precios en proporción a otros sitios de India son caros, aparte de que salvo en la entrada del hotel no ves ninguno.
