El sitio tiene un encanto especial. La decoración esta pensada al detalle y tiene una localización preveligiada, en cima del canal. El personal es muy atento y simpatico y ofrece información sobre programas interessantes para hacer por Fort kochi.
Las habitaciones son muy agradables, limpias y amplias. El unico problema es que en el medio de la noche dispara una megafonia con rezas muzulmanes que se escuchan como se estuviessen en nuestra puerta. Nada que unos tapones de oídos no resuelvan!
En el restaurante se puede disfrutar de una comida bastante agradavel y los desayunos sobre el agua son imperdibles!
- Fort Hotel Kochi
