Estuvimos en este hotel en julio pasado, en la mejor habitación, perdón, la mas cara. Eso era un zulo, oscuro, sin espacio. El agua olía a podrido y las cucarachas eran del tamaño de un dedo. El gerente es un tipo desagradable, maleducado, histriónico, capaz de echarte a perder la noche por los gritos que da a los empleados. Suerte de los empleados, que la verdad, son un auténtico encanto. Nuestra habitación estaba justo a lado de la mezquita y de su altavoz ( a escasos 10 metros) para que, a las 3 de la mañana se oiga bien la oración.
- Dar Dhiafa Djerba
- Dar Dhiafa Hotel Djerba
