Hasta que regresamos a casa no fuimos conscientes de lo precioso que era el lugar. Cinco días no son suficientes para disfrutarlo al máximo...
El personal y la hospitalidad en ambos hoteles fue excelente. El Datai es sencillo por lo que respecta al alojamiento, pero nos alojamos en el hotel principal, que acababa de ser renovado, cosa que me gustó. Podría haber sido poco confortable de lo contrario, especialmente si estás acostumbrado al lujo auténtico como en el caso del Four Seasons. No hay una inmensa variedad de vida salvaje, pero sigue teniendo ese factor sorpresa que le embarga a cualquiera cuando se sienta a desayunar y ve cómo los monos saltan de árbol a árbol. La comida estaba buena y el precio era normal. Después de la cena tocaba un cuarteto. El Datai tiene un aire muy colonial, mucha gente vuelve. La playa tiene una arena que parece arcillosa. El mar estaba un poco turbio. El paisaje es precioso y se pueden llevar a cabo interesantes excursiones. Volvería seguro pero intentaría ir a una de las casitas de la selva.
Four Seasons: Estuvimos en una preciosa habitación. Las camas eran comodísimas. Nos sentimos como si estuviéramos en una nube. Fue bastante diferente a Datai. Muy moderno pero no tiene ambiente, tal vez poco a poco podrán ir mejorándolo. La arena es artificial, muy blanca pero muy áspera. El mar también estaba turbio pero seguía siendo precioso. Estuvimos en la 302, tenía unas vistas fantásticas, tenía que ser la mejor, pero estábamos muy lejos de los restaurantes. Los cochecitos eran muy rápidos. La piscina era muy europea, te daba la sensación de estar en St. Tropez. El balneario era sensacional, ojalá nos hubiésemos podido quedar más. Si no te interesa disfrutar de un paisaje de arena blanca y aguas azules pero sí de una estupenda piscina, alrededores y de la maravillosa gente del lugar, dales a ambos lugares una oportunidad.
- Datai Hotel Langkawi
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- The Datai Hotel
- Hotel The Datai Langkawi
- The Datai Langkawi Langkawi
- Datai Langkawi
- The Datai Hotel Langkawi
