Estar en Moscú al lado de la Plaza Roja y el Kremlin en un cómodo hotel de lujo, sabiendo que tuvo su parte en la historia (Lenin viví allí antes de instalarse en el Kremlin) y que ahora ofrece todas las comodidades y servicios del presente, es un privilegio.
Es el hotel mejor situado de Moscú, y la estancia en él resulta impecable. El desayuno frente al gran ventanal sobre el Kremlin es espectacular, y las habitaciones y servicios comunes son perfectos.
Menos ostentoso que el Ritz Carlton, que está al lado, y mucho mejor que el Metropol, que también está cerca, y que ahora se encuentra rodeado de obras.
- Meridien Moscow
