El hotel está a 10 minutos andando de la estación de trenes principal del Kyoto. Nosotros fuimos tirando de las maletas y sin problemas. El hotel lo lleva una viejacita muy colleja, parece una viejita de las películas de manga. Tiene un recibidor con internet, cosas para tomar el té, sillones, mesas, mucha info de la ciudad en japonés e inglés. El precio está muy bien aunque las habitaciones dejan algo que desear la verdad. Cuando llegas a la planta de las habiataciones aquello parece el recibidor de un prostíbulo por las puertas rosas y el ambiente añejo. Las habitaciones con baños de plástico típicos de allí de metro cuadrado de espacio, super pequeños y algo claustrofóbicos. La verdad es que necesitaría una reforma urgentemente. Pero bueno, para pasar un par de noches sin complicaciones biene muy bien. Televisión antiquísima japonesa jejeje, camas correctas.
