Estuvimos la segunda quincena de Enero en este hermoso lugar al pie de las yungas, un clima hermoso, el lugar muy calido con un jardin maravillosa, una atencion muy dedicada, amables y atentos nos hicieron sentir como en casa, recibieron a nuestra mascota. La arquitectura es simple hermosa con una decoracion cuidadad hasta en los mas pequeños detalles. Ideales para relajarse hacer largas caminatas y disfrutar del hermoso jardin
