Es una posada excelentemente ubicada en el centro histórico de Bahía. Es de mencionar especialmente la atención del personal, que te orientan en todo momento.
Muy bueno y superabundante el desayuno y te lo llevan a la habitación a la hora que indicas.
También es muy agradable el hecho de ser tan pocas habitaciones (8) que hace que te sientas tratada como en familia.
Es una casa antigua perfectamente restaurada.
Me gustó mucho, el único problema es que no hablan español, como en todo Bahía.
