Quedamos en la habitación cuadruple de la posada con un grupo de amigas. El espacio muy comodo, con balcón, baño grande, aire y ventilador de techo. El desayuno rico servido hasta las 12 PM, lo que se agradece. Nos guardaron las maletas para viajar a Morro sin cargo. El personal amable, el entorno de la posaba es lindo bellamente decorada con mosaicos y cerámicas. La recomendaría, teniendo ojo que en el día si bien el barrio de Farol de barra es bien tranquilo y con onda, con buena locomoción al centro histórico, de noche es otra cosa. De hecho fuimos cuasi asaltadas con una amiga a la vuelta de la posada. Nos habían advertido en todo caso. La nota negra de Salvador bahía.
- Hotel Pousada Estrela Do Mar
