La posada está situada a metros de la playa del faro de Itaspoan, con, restaurantes cercanos donde se puede almorzar o cenar.
El lugar es muy agradable, especialmente la piscina, donde todo el día se escucha buena música, y el entorno contiguo a ella, con mesas para tomar algún trago en total tranquilidad.
Todos los detalles están cuidados, y Octacilio y Sra,, los ´propietarios velan permanentemente para que la estancia sea perfecta.
Incluso ofrecen un sobre con folletería donde se aconsejan lugares convenientes para visitar.
El lugar es silencioso, tranquilo y con un desayuno excelente.
El personal es muy amable y solícito.
En resúmen, un lugar especian, con atención muy personalizada y a un precio conveniente.
Parabens para esta posada!
