Volvimos a Búzios después de más de 25 años. No podíamos creer como cambió, y para bien. De un simple pueblito con servicios muy rudimentários y pocos hoteles y restaurantes muy básicos, se transformó en un balneario sofisticado y con mucha y variada oferta. Ahora en la famosa Rua das Pedras ya no hay más carritos y en su lugar hay restaurantes franceses, japoneses, italianos, tailandeses, sushi, etc. También hay bares con música Brasileira al vivo por todos lados.
Decidimos reservar en un hotel en la que era nuestra playa preferida, Joao Fernandes. Claro, que en esa época no había hoteles y había solamente un bar muy rústico en la playa. Ahora el barrio está lleno de Pousadas, pero no perdió su encanto. Tuvimos la suerte de reservar en Hibiscus Beach que es como un pulmón verde en medio de todas las construcciones de concreto. Este boutique hotel es una joyita con su jardín lleno de plantas y flores tropicales. 10 puntos por la atención y servicio. Fueron tan amables en darnos un bungalow bajo para que no tuvieramos que subir muchas escaleras y lo encontramos muy cómodo y con todo lo que necesitabamos. Queda en una tranquila calle sin salida a pocos metros de la playa.
Este hotel realmente es para tenenr en cuenta.
- Hotel Pousada Hibiscus Beach
- Pousada Hibiscus Beach Buzios
- Pousada Hibiscus Beach Hotel Buzios
