Es un hotel boutique, solo para ir en pareja. Muy buena atencion, siempre dispuestos, el desayuno y la cena son ricos y abundantes. Decoracion minimalista y buena musica funcional. Cena a la luz de un candelabro y con vista a la pileta con ambientacion de relax. La pileta no es para los que les gusta nadar en ella, es solo para refrescarse y tomar tragos, con buenos decks con almohadones . Esta alejado del centro y es complicado para moverse hasta alli, sobre todo de noche pues no hay buena iluminacion en la calle.Deberia tener musica funcional en la habitacion y un servicio de cable con algun canal en español(solo hay 9 canales y todos en portugues). Tomar en cuenta que viaje en temporada baja y la concurrencia era poca. Estimo que en temporada alta puede complicarse. No puedo opinar sobre el precio pues, me regalaron la estadia. Solo puedo decir que pedi un vino Trumpeter y me pidieron 80 reales la botella( $ 150 argentinos, muy caro¡¡¡¡¡¡)
- Hotel Brava
- Brava Hotel Buzios
