Es un sensación rara ver unos bungalows tipo alpinos en Brasil, pero enseguida desaparece. Su situación es bastante buena ya que bajas a la playa y zona de marcha en 10 minutos, y la seguridad en la zona es muy buena. Mi pareja y yo llegabamos a altas horas de la madrugada y nunca nos vimos amenazados ni inseguros. el Hotel tiene un buen jardín y los chalets alrededor, pero la piscina es muy chiquitina es mas bien una charca, pero está limpio. Como curiosidad os diré que cuando nos traian por la mañana el desayuno "O Café da mañá" teniamos que ir corriendo a la puerta pues los monos nos lo comian, pero la verdad es que es muy agradable, asi como sus dueños que son españoles, un saludo para el VASCO que nos bajó la primera noche en su pickup a la zona de marcha.
RECOMENDABLE y MUY BUEN PRECIO. Saludos
