Ubicado a una cuadra de la playa, instalaciones muy buenas, buen gusto y un ambiente decorado con objetos rusticos que ofrece un ambiente acogedor, los apartamentos son muy buenos, tienen cafe da manha (desayuno) y una cocina dotada para preparar alimentos, una gran ventaja por que la comida en restaurante puede ser muy cara. Se habla por lo menos español a parte de portugues ya que sus dueños son de origen argentino. Mientras la mayoría de hoteles no baja de 100 reales para pareja (casal) este hotel nos costó 70 reales.
