En el verano de 2010 mi pareja y yo decidimos ir de vacaciones a Brasil,no queríamos ir a un sitio muy turistico,para ver la verdadera esencia del país,así que fuimos a Natal,en el norte.
En general la ciudad no tiene mucho que ver,quitando la fortaleza de los reyes magos y el arbol caju más grande del mundo.
Cuando llegamos al hotel era de noche y decidimos dar una vuelta para ver cómo era. Nuestra impresión fue de hotel fantasma,no había NADIE.
Cuando amaneció pensamos ir al centro de la ciudad (en realidad hay dos,la turística y la de verdad),bueno,pues este hotel está lejos de las dos,hay que coger autobuses o taxis para todo,incluso para ir a la playa,puesto que este hotel no tiene acceso a ella,principalmente porque es todo piedra y no lo recomiendan por ser muy peligroso.
Nosotros no cogimos la comida incluida,comiamos en los restaurantes de la ciudad,pero sí teníamos el desayuno incluido,la calidad de la comida en general es buena,lo que faltaba era variedad.
El desayuno es un buffet libre que consiste en café,té,leche,frutas,tostadas y algun bizcocho.
En cuanto a la limpieza,pues normal,lo único es que el baño estaba lleno de hormigas y solo ponían una pastilla de jabón (ni champú ni nada).
La decoración,bueno,los muebles eran los típicos que hay en las casas que se alquilan en la playa,de madera clara y el suelo y las paredes más o menos todos de hormigón,muy feo.
El servicio era bueno pero solo hablaban portugués.
El gimnasio estaba frente al mar,asi que todas las maquinas oxidadas,y el jacuzzi con agua fria.
El último día nos retrasaron el vuelo así que tuvimos que dormir otra noche en la ciudad,pero nos llevaron a otro hotel que no tenía ni punto de comparación con el nuestro,la comida buenísima,las habitaciones super bonitas y muy bien equipadas,nos trataron muy bien,la cocina abierta 24 horas,jacuzzi,animadores,playa,cerca de la ciudad... y tenía las mismas estrellas que el otro,lástima que no me acuerde de su nombre.
- Parque Da Costeira Natal
- Parque Da Costeira Hotel Natal
