Podriamos decir que nos sentimos como en nuestra propia casa. El lugar es especial, decorado con muy buen gusto y con cada cosa en su lugar, es decir, no sobra ni falta nada.
Las cabañas son comodas y con una hermosa vista hacia el centro de la posada donde esta la piscina y unas lindas y cuidadas plantas floridas.
La atencion es excelente por la cordialidad y la buena onda de los dueños: Aline, sus padres y su hermana, que siempre estan dispuestos a satisfacer cualquier inquietud o consulta de los viajeros, en ingles, en español o en portugues.
Los desayunos son buenisimos y abundantes con casi todo hecho en casa .
Esta todo preparado para pasarlo fantastico.
He leido hace poco una critica negativa que ya no aparece y llego a la conclusion que esta persona se equivoco de posada, o no sabe diferenciar una posada de un resort, o es un parapentista frustrado , ya que lo escrito no corresponde para nada con la realidad.
