Aterrizamos en Koh Lanta en un sitio que habíamos reservado on-line siguiendo las recomendaciones de unos amigos. Pero, por algún malentendido... estaba cerrado... a la mañana siguiente acabamos aquí porque una agencia de viajes en Krabi nos recomendó este sitio Era malísimo.
Lo negativo: manchas de sangre en las sábanas (sangre fresca no lavada) y el personal se negó a cambiarlas o darnos unas limpias. Personal maleducado - a veces parecía que les molestasen los clientes; mala comida, a desmano de todo (comida, etc); habitación y cuarto de baño sucio; caro.
Positivo: Bonita playa; tiene potencial para ser un sitio encantador. He viajado y vivido por el mundo yendo con presupuesto ajustado. Probablemente, esta haya sido la peor experiencia de mi vida. Son cosas que ocurren en este tipo de islas pobres donde se junta el estar cerca de la playa y la humedad. Es parte del clima tropical. Sin embargo, a las manchas de sangre fresca en las sábanas, negarse a ayudarte o suministrarte sábanas limpias (o al menos una disculpa), la suciedad, la mala ubicación de este sitio, se les suma el personal más mal educado con que me haya cruzado. En esta época del año la mayoría de Lanta está cerrado, por lo que mucha gente acabó aquí porque no les quedó más remedio. La playa era preciosa pero fue difícil disfrutarla bajo estas deplorables condiciones. ¡NO TE QUEDES AQUÍ! Iremos de cabeza a Krabi y al Chan Cha Lay, que es más limpio, en cuanto que pase el primer autobús.
