Nos hemos alojado en numerosas ocasiones en el Panviman a lo largo de los años y siempre hemos tenido ganas de volver. Era un lugar especial que tenía un ambiente especial, valía la pena apretar los dientes al pasar por carreteras llenas de baches para llegar allí porque sabías lo que te esperaba al otro lado (¡el barco de gran velocidad costaba 250€ ida y vuelta para dos!). Las habitaciones eran sencillas, pero si pedías estar en el edificio en el que siempre nos alojamos nosotros, el personal hacía siempre lo que podía para que estuvieras bien. Cuando nos fuimos, en febrero de 2003, la parcela que solía emplear el personal para airear las sábanas empezaba a acondicionarse para que fuera una piscina. No sabíamos qué pensar, pero parte de mí sabía que el lugar ya nunca volvería a ser el mismo. A nuestro regreso, este año, nos dijeron que habían remodelado la habitación en la que nos solíamos alojar y que costaba tres veces más de lo que solíamos pagar, puesto que "ahora es un cuatro estrellas". De modo que nos quedamos en una habitación con vistas a la piscina por más del doble de lo que solíamos pagar. Y encima, la preciosa bahía se había convertido en un lugar de construcción. Estaban poniendo a punto nuevos complejos, clubes de playa y todo lo que ello conlleva. Con todo este follón la verdad es que era agradable quedarse en la piscina en vez de ir a las playas que ya poco tenían de especiales. La mayoría de cambios que se han realizado han sido superficiales, lo cierto es que el servicio no ha mejorado aunque parte de su encanto residía en lo rudimentario del mismo. Aunque cuando pagas 130€ por noche es inevitable esperar más. Me temo que nuestras visitas al Panviman se han acabado...
- Panviman Hotel Ko Phangan
- Panviman Resort Ko Phangan
