Para ser justo, todo el mundo tiene una idea diferente de lo que supone la "relajación" y unas "vacaciones". Para algúnas personas, como parece evidente en estas críticas, Tuna Bay es el lugar ideal: está limpísimo, la comida es digerible y casi toda la clientela es occidental, de hecho todos los empleados hablan un buen inglés; no hay ningún "escollo" que pueda perturbar tu comodidad; siempre encontrarás muchos empleados y clientes a tu alrededor; y tampoco vas a tener que esforzarte mucho indagando que es lo que vas a hacer a continuación porque hay multitud de actividades organizadas que el complejo turístico te venderá encantado. Por tanto, es un lugar fantástico si eso es lo que buscas. Al haber vivido en Asia durante varios años y haber viajado extensamente por toda la región, TunaBay es justo lo contrario de todo lo que relaciono con unas vacaciones en una playa asiática. Se puede decir que no es para nada relajante, pues la música de los restaurantes que se oye desde la mañana hasta la noche es muy estridente, de hecho el sonido procedente de los restaurante penetra las paredes de los armarios de las casas de campo y mitiga los sonidos del océano que sólo está a unos cuantos metros de distancia. (Olvídate de la siesta del mediodia, o menos irte a dormir antes de las 11 de la noche).
El personal, como ya se ha comentado insistentemente, todos llevan uniforme parecido al de los restaurantes de comida rápida y tiene esa típica actitud de "odio mi trabajo y me voy a asegurar de que te enteres" que sueles encontrar en establecimientos de comida rápida de poca monta de los Estados Unidos. Sólo hay 3 barcos que arriban a la isla procedentes de la parte continental y como los dos primeros llegan antes de las 11 de la mañana, tienes que armarte de paciencia y esperar un largo rato en una silla de madera del restaurante con todo el equipaje, ya que la hora de registro se ajusta estrictamente a las 2:30 de la tarde. Dos horas de tus "vacaciones playeras" sentado en un restaurante monótono y caluroso, con todas tus cosas y mezclado con otros turistas allí tirados. Intentamos ir a recepción para preguntar si era posible entrar en la habitación a cambiarse para ir a nadar, en lugar de esperar otra hora y media sentado en la silla de madera. ... La respuesta que te van a dar será "memorable", por decir algo.
Una vez en el interior de la habitación, ves que está bien, con sábanas limpias y un buen aparato de aire acondicionado, acorde a los estándares de las playas en Asia. Pero las paredes son finas como el papel, es más, se puede oír todo lo que pasa al lado, que en nuestro caso, se trataba de niños y bebes gritando, y por supuesto, la mala música que no dejaba de sonar a todo volumen y que procedía del restaurante. La necesidad de abandonar el Tuna Bay y cancelar de inmediato mi estancia, que en principio estaba prevista para pasar 5 días, concluyó para mí, cuando se hizo más que evidente que tan sólo había una hamaca para cada 4 clientes y que "reservarla con mantas, etc." era el deporte principal que se ofrecía. Incluso en la playa, que consistía en un estrecho tramo de arena que funcionaba más o menos como la piscina del hotel, la música podía mitigar el sonido del océano. Podría seguir, pero voy a resumirlo y dejar a las fotos que hablen por sí solas. Conclusión: Si te encuentras en Tuna Bay y te sientes tan a disgusto, desplázate unos pasos más allá de la playa hasta Cocohut, donde todo el personal, además de ser residentes de la zona, son muy tranquilos, y las cabañas son lo suficientemente espaciosas como para que todo el mundo pueda relajarse en su propio balcón; la comida es mucho mejor y el ambiente más agradable, además lo primero que adviertes tras abandonar el Tuna Bay, sólo a unos pocos pasos más allá, es que se pude oír el viento que sopla entre las ramas de los árboles y las olas que rompen en el océano. Y, como ya se ha dicho repetidamente, se puede practicar esnórquel en el acantilado que está junto el Tuna Bay (que, por suerte, es de propiedad pública)por la mitad del precio de la habitación y cinco veces más relajante.
El Cocohut también te deja en esa deprimente playa "comercial, en la que el Tuna Bay es "la tienda principal". Por tanto, para disfrutar plenamente de la belleza de las Perhentians (y como has hecho todo ese viaje hasta allí), coge un taxi acuático hasta el Centro Bubbles Dive y el Complejo turístico que está en la punta de la isla. Allí encontrarás las auténticas vacaciones en playas malayas, con propietarios atentos, aguas cristalinas, y un establecimiento mejor que el Tuna Bays de cara a disfrutar del arrecife. Para mí, Bubbles era perfecto y Tuna Bay una pesadilla.
Siempre que sepas que es lo que te gusta y disgusta, y que vas a recibir en los diferentes lugares, puedes elegir en consonancia. Otorgo al Tuna Bay la peor calificación , por eso me gustaría avisar a todos los que, como yo, lo pasarían igual de mal. Quizás, la mejor forma de saber si te gustaría o no es "la prueba de Disneyland": Si quieres llevar a los niños a algún lugar limpio, familiar y seguro, pero a la vez imaginas que vas a tener que aguantar las constantes multitudes, los fríos camareros y pagar un precio relativamente alto, el Tuna Bay puede ser un sitio indicado para ti. Pero si te cansa, deprime o te da repelús el tipo de diversión que encuentras en lugares como Disneyland,te sentirías más o menos como yo, es decir, "tengo que marcharme del Tuna Bay lo antes posible".