Aunque algo escondido, el hotel es precioso. Pequeño pero muy acogedor. Nosotros reservamos la habitación media, pero una vez allí nos mostraron las que tenían libre y nos dieron a elegir. Evidentemente elegimos la superior que estaba en la terraza y era bastante más grande. La decoración es exquisita aunque carecía de secadores en los baños y los amenities solo eran jabón en pastilla y líquido. El hotel está en el borde de la medina, pero al ser una ciudad no muy grande esto carece de importancia. En enero tenían un descuento del 20% que además incluía media pensión. El desayuno fue de las cosas a destacar; lo preparaban delante tuya en un momento, mucha variedad y calidad y podías repetir si lo deseabas.
- Dar Meziana Chefchaouen
