Después de un largo viaje, cuando llegas al Ksar Bicha te hacen sentir como en casa. Todo el personal es atento, simpático, agradable. El ambiente es desenfadado. Todo de calidad con espíritu artesano. El patio con la piscina es un espacio para pasar muchas horas de tranquilidad. Al lado del hotel hay un camino que te conduce al palmeral que bordea la conducción de agua hasta el pueblo. Este paseo te lleva a través de huertos con su sistema particular de regadío hasta Merzouga donde tienes las dunas del Erg Chebi allá mismo. Es un hotel muy recomendable para familias con niños o jóvenes. Y sobre todo, después de la cena no faltarán los tambores y cantos bereberes al lado del fuego.
Cristina y Toni
- Ksar Bicha Merzouga
- Ksar Bicha Hotel Merzouga
