Paramos aquí de camino hacia y desde Mozambique y ojalá nos hubiéramos quedado más tiempo. Nuestra habitación era espaciosa y cómoda con un área braai privado fuera. Sentado en la terraza mirando el sol se pone con el río que fluye por cocodrilos fue una experiencia mágica, aún más especial cuando 3 elefantes dando vueltas por fuera de la Bush y hizo lo posible para el pastoreo de río pacíficamente. Como nos íbamos antes del desayuno para llevar uno estaba ahí, que fue muy apreciado. En el camino de vuelta tuvimos tiempo para el desayuno caliente que estaba delicioso. Sin duda volveremos y pasar más tiempo aquí.
