El hotel Twelve Apostles fue sin duda lo más destacado de nuestra luna de miel.. Desde el comienzo, fue increíble. El gerente nos dio la bienvenida en la puerta y nos llevo a recorrer las instalaciones del hotel. Cuando llegamos a nuestra estupenda habitación con ambientación de tema náutico (adornado con pétalos de rosa frescos), nos ofrecieron una adorable botella de vino espumante Nederburg. El bar era amoroso, con las vistas más impresionantes del mundo. El restaurante fue fabuloso, con una extensa lista de vinos. Ambos visitamos el spa, que fue encantador. Sinceramente nos sentimos como celebridades.
Nos hospedamos en el hotel por cinco noches, y cada minuto fue como si estuviésemos en un paraíso de mimos. Alrededor del hotel hay hermosos senderos con hamacas escondidas debajo de parasoles de paja. Era caro, pero valió cada centavo y volveríamos ahí sin titubear... Ve a este hotel, ¡no te arrepentirás!
- The Twelve Apostles Hotel
- Twelve Apostles Hotel
