El hotel construido completamente en madera simula cada habitacion como vagones de ferrocarril, de modo que el techo cruje con cada paso de los que estan en la habitacion del arriba, casi esperabamos que cayera polvo en nuestras cabezas! Las habitaciones eran sucias y oscuras ,tenia una pileta redonda central tambien sin manatenimientoy en torno a ella los dos pisos de habitaciones,el desayuno era aceptable,lo unico bueno es que estaba en el centro de la ciudad.
- Graywood Hotel Knysna
