No podría haber acuerdo con tibia más. Nos dieron un maravilloso tiempo disfrutando de los paisajes y aunque el servicio fue sumamente personalizado que nunca nos sentimos 'en el camino, como es a menudo el caso, y eran una cálida bienvenida y integrada a la familia! Era bastante difícil de irnos y nos volveríamos a volver en un abrir y cerrar de ojos.
El más destacado fue sin duda la paseos increíble en los alrededores. Estás a improbable encontrado a nadie, que es un lujo real. El rutas son rewarding (un gran, nutritous hasta los topes el almuerzo) y con la posibilidad de ver condors bastante cerca de, y no hay nada supera el regreso y después de deliciosa comida (y chocolates handmade! ) hecha para ti en tu regreso.
El alojamiento es cómodo y de precio muy razonable y tienes tu privacidad si así lo necesitas. Precioso perros, encantadora familia y comunidad agradable en general.
Para conseguir recogieron de Mendoza en coche clásico muy guay de Adrian era un extra demasiado!
¡Los sitios como éste es difícil que vienen de y que sigue siendo un punto destacado de nuestro 6 meses en América Latina. Fotos viniendo pronto.
Megan y Duraran
