Estuve en Marzo durante tres días y en verdad estoy muy agradecido tanto con Darío como con Graciela, excelentes anfitriones. Me hicieron sentir como en mi propia casa. No quiero olvidarme de las personas que colaboran con los chicos y que día a día te reciben con un gran desayuno y una sonrisa, muchas gracias a uds también.
En pocas palabras, si lo que buscas es un lugar para relajarte, con gente amable, charlas interminables con personas de lugares distantes, un lugar donde nunca un día es igual al otro; esta es la mejor opció.
Sin dudas nos volveremos a ver..
