Tuvimos un fin de semana familiar, y definitivamente el lugar fué el perfecto para compartir, relajarnos y divertirnos. Estuvimos en el Pavillion y sencillamente es mágico, la arquitectura armonisa perfectamente con el ambiente natural, estás rodeado de la naturaleza con todas las comodidades necesarias para tu estadía: internet, tv por satélite, equipo de sonido, cocina totalmente equipada, piscina.... Realmente lo recomiendo! Pudimos disfrutar en familia, en la privacidad e intimidad. Es mil veces mejor que pagar habitaciones en un hotel! Alex y Grace son personas maravillosas, muy cordiales y atentos
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