Nos quedamos en este pueblo con la idea de hacer excursión al Gran Cañón, y sinceramente vale la pena, ya que se encuentra a poco menos de una hora en coche del mismo. El motel está situado a las afueras de Williams, por lo que el coche es necesario para acercarse al pueblo, donde están la mayoría de restaurantes (por cierto se cena muy bien).
Las habitaciones están bastante limpias y reformadas, muy confortables.
El hotel tiene desayuno (típico de bollería, cereales, café y zumos) y parking exterior. La conexión wifi también está incluida en el precio. Aparte hay servicio de lavandería, aunque nosotros no lo usamos.
Por la época del año que era había nevado, lo cual dio un valor adicional a la piscina cerrada y climatizada que tiene, pero sobre todo al jacuzzi. Es un lujo poder bañarte en una sala con semejantes cristaleras cuando afuera está todo nevado. Muy pero que muy recomendable.
En cuanto a la reserva que habíamos hecho a través de booking.com tuvimos un problema, pero el personal del hotel nos lo solucionó sin ningún problema y nos dieron una habitación por el mismo precio que se nos había ofertado. Fueron muy amables en todo momento.
La relación calidad-precio es perfecta, y si volviese a Williams me alojaría de nuevo en este lugar.
- Williams Days Inn
