Dirigido a toda persona que le encanta pasarla bien de manera relajada finalizando con un semblante sonriente autentico y duradero. Tanto que lo muestras orgulloso de vuelta a la capital…y ¡ese viaje es eterno!
Aquí inicia mi trayectoria por mi recorrido majestuoso. Cuando arribo al pueblo de Paraíso, percibo que es humilde, estructuras anticuadas, se nota que el gobierno no ha extendido su ‘’mano’’ a esa región. Al llegar al poblado observo instantáneamente la hermosa, realmente que hipnotiza, vista al mar. Para mí una de las razones por las cuales el área suroeste tiene las mejores playas del país. Cristalinas y un color de sueños.
Llegamos mi pareja y yo al lugar. Su entrada se parece a las puertas de la era medieval que solo, yo siendo un caribeño, lo he podido ver en películas o en libros de historia. Ya de comienzo, ese tipo de peculiaridad me encanto. Tocamos el timbre y parte del equipo nos abre la puerta. Y tengo que reiterar que no me imaginaba lo que iba a observar proximamente, ya que me imaginaba otro tipo de escenario. Lo contrario, dirigiendo el carro hacia el estacionamiento me da la oportunidad de admirar la grandeza y belleza del lugar que me dejo ‘’bokiabierto’’. Primero, que no lo imaginaba que fuese tan considerable y espacioso.
Te recibe el equipo de trabajo, desde el principio, con una sonrisa de oreja a oreja y dispuesto a darte un buen servicio. Literalmente tratarte como te lo mereces…un rey. Mi pareja y yo fuimos directito a las mesas para servirnos ‘’los relajantes musculares’’ luego de un viaje tan largo. Sentados, relajándonos, nos reciben ‘’El Dream Team’’ del lugar, Esther y Felipe. Desde el saludo de bienvenida te percatas que son unas personas realmente maravillosas dentro y fuera. Son seres humanos con diferentes personalidades, pero sabes que en común poseen una energía positivamente contagiosa, una personalidad sumamente encantadora, un carácter bien carismático y llevadero. Su capacidad de atención y amabilidad te hacen sentir que eres parte de su familia y por supuesto que estas en su casa. El refrán de ‘’Mi casa es su casa’’ se queda corto. Esther, Felipe y su equipo de trabajo, son la columna vertebral del hotel.
Las características del lugar son elocuentes y expresan un significado de relajación y contemplación. Con una estructura diseñada con toque único lleno colores azulejos y blancuzcos que te dan un sentimiento que llegaste a la costa…así que siéntate y relájate con estilo. Nos quedamos en la habitación número 2. ¡Guao!, realmente espaciosa y a su vez elegante con estilo a casa de playa. ¡Y Que cama, que colchón!...creo que forma parte del arsenal, es parte del equipo. Te levantas como nuevo, desearías llevártela de souvenir. Por supuesto, no puede faltar la comida y la bebida. Puedes pedir lo que desees que hacen lo posible de conseguirlo y prepararlo. El detalle, el sabor que expresan en sus platos y en la preparación de tragos son costumbres de restaurantes…exquisito! Te quedas deseando mas, te levantas en la mañana pensando solo en el desayuno (tanto así, te lo garantizo).
Sera mi única elección al momento de escoger un lugar en el suroeste del país. Y les recomiendo que le cambien el nombre a ‘’El Paraíso Escondido’’ porque realmente lo es. Fue el mejor fin de semana que he pasado en mucho tiempo. Admito no me quise ir.
Así que para todos en el hotel gracias por la excelente atención, el maravilloso servicio y la incalculable amabilidad y gentileza.
Un abrazo grupal a todos…que expanda todo el Mar Caribe.
Lisa y Rafy
