Casa Serena era un maravilloso, tranquilo lugar para pasar el rato y relajarse. Ricos y Richie son cariñosos y los anfitriones espíritu, con un montón de recomendaciones a-la-punto de lo que disfrutar y/o evitar durante tu estancia. Los desayunos son luminosas y fresco. La piscina pueden ser disfrutamos de día o de noche. En la habitación fue un lujo Torreta, como con frecuencia lolled sobre en la azotea por la noche, disfrutando de la brisa ruidos y del campo. Está un poco lejos de la ciudad y la playa para gente con el transporte. Pero motos (motos que te cenó en volver a por $1.50) con frecuencia pase entrada y son un poco seguro y divertido para entrar en la ciudad. Alquilamos un ciclomotor en la ciudad, lo cual fue una maravilla, pero sólo para gente valiente que están en adept dodging baches y oncoming tráfico.
