La opción de Big Creek Inn fue inmejorable en nuestra estancia en Yosemite. Es ideal para una pareja que desea relajarse y escapar del mundanal ruido.
Las habitaciones, curiosas, limpias y con vistas al arroyo son preciosas. Adicionalmente, está todo pensado para la comodidad del huésped: acceso a internet, información sobre Yosemite, películas, una TV y DVD para ver documentales del parque o las propias películas...
Los dueños son realmente amables y hospitalarios, respetando completamente tu intimidad. El desayuno, estupendo.
Está muy cerca de la entrada sur del parque, así que es una opción estupenda. Además, disponen de un dispensador con código de las llaves en la entrada, así que se puede llegar a cualquier hora (un detalle más de los muchos que hay en la casa).
