Acabamos de regresar de nuestra visita a Palm Springs. Disfrutamos mucho nuestra estancia en el Old Ranch Inn. Ed y Larry hicieron todo lo posible por hacer que nos sintiéramos como en casa... Nos encantó la escapada tranquila en el desierto. Las habitaciones eran cómodas. Cuando Larry oído que quisimos jugar al golf, él nos preparó con un tiempo de té en el campo a la vuelta de la esquina. Nos encantó nuestra estancia corta (3 noche). Nos dieron cócteles con otras parejas en la piscina en la noche, fuimos andando a la ciudad (a 3 manzanas cortas) y dormimos como bebés en la cómoda cama... No puedo esperar hasta que volver.
- Old Hotel Palm Springs
