La habitacion es grande, el baño pequeñito pero curioso y limpio.
Te dejan una cafetera para que puedas tomar algo de desayunar.
Para mi gusto un poco alejado del bullicio de la Pomerade, aunque andando llegabamos en 10 minutos, pero por la noche casi no hay luz.
Si volvemos cogeria uno mas cerca de la playa.
La directora del hotel habla español, el resto no.
Te dan llave de la entrada del hotel porque la recepción termina su horario a las 20.00
H.
El hotel es bonito, con encanto. Lo que menos me gusto fue el olor de la moqueta de las escaleras!! un espanto!
Podeis llevar el portatil que tienen linea de internet gratis.
- Embassy Hotel Santa Monica
