Está bien, pero no deja de ser otro hotel de fachada con estilo que espera enmascarar la amarga verdad con una ilusión. Sin duda las habitaciones son grandes y están bien diseñadas. Los baños son caros y están maravillosamente revestidos de mármol. Pero en realidad hemos visto todo eso en Los Ángeles y cada semana vemos más. ¿Qué es lo que tiene esta propiedad de especial? ¿Dónde está la sustancia? Las pequeñas cosas son las que hacen que un hotel sea inolvidable y el London pierde puntos. Es como si el jefe y los que lo han montado solo tengan en mente la palabra "pompa" y se hayan olvidado de las circunstancias. El servicio de habitaciones está hecho de bandejas y cestas de sobrantes de Bel Age... lo que hace que la experiencia sea una de excedentes cuanto más. No te dejan el periódico en la puerta... Los dejan en los ascensores. El minibar nunca lo repusieron.
Un punto ochentero con una minitabla de planchar que hay que poner sobre una mesa. El personal hablaba mandaba mensajitos mientras estaba de servicio y en los ascensores. Todo son cosas pequeñas... pero por 500$ la noche uno se espera algo "especial". Y en una industria en la que cuentan tanto las expectativas como el servicio, el precio es demasiado elevado para las expectativas que crean. O bajan las tarifas a 280$ la noche o arreglan esas cosillas. No es que diga que no tienen potencial... Lo tienen. Me gustan algunas cosas. La iluminación en las habitaciones es innovadora. La limpieza en seco es cara, pero tienen unas bolsas exclusivas suyas que hace que parezca ropa nueva enviada de tu tienda favorita. Y aunque el restaurante es un poco caro, o muy caro como lo son la mayoría de los restaurantes Gorden Ramsey, ofrece una selección de comida de buena calidad para todos los paladares. En conjunto le otorgo al Scorpion una nota de un 3 de 5. Con potencial para llegar a un 4 si el directo encuentra tiempo para incluir la "circunstancia".
- London West Hollywood
- London Hotel West Hollywood
