Mi marido y yo regresamos a Ouray para nuestro 10o aniversario de boda. El hotel es un hotel histórico justo en la calle principal. Los precios son muy razonable comparado con el de los otros hoteles en el área. Las habitaciones son una maravilla, con techos altos, muebles del período, ventiladores de techo, y nos suministró con alegría colores habitaciones. TODO estaba extremadamente limpio y ordenado como un alfiler. Hay una y refrescos de café con café recién hecho de la mañana, niños estén entretenidos por chocolate caliente, libros para leer, con cómodas sillas, y un microondas. Estás justo en la calle principal, así no tienes mucho para ir a volver a tu habitación. Las habitaciones tienen aire acondicionado, no obstante, era una delicia poder abrir las ventanas para pronuncia el dormir de aire acondicionado maravilloso a la montaña fresco. Fue divertido estar en este hotel especial y el asombro de todos los viajeros que caminamos los pasillos y nos alojamos en este magnífico lugar un siglo atrás! Dale, el propietario, es muy servicial en lo que la ciudad y zona tienen para ofrecer. Las fotos en la página web del hotel mostrar exactamente cómo son las habitaciones. Tuvimos una estancia maravillosa. ¡Sin duda volveremos!
