Nunca habíamos estado en Telluride antes e hicimos la reserva en este hotel para pasar 4 noches después de fin de año, confiando en las críticas del sitio Web del hotel. Nos quedamos muy contentos; es un sitio muy cómodo y simpático. El vestíbulo era muy acogedor, te ofrecían unas galletas con pepitas de chocolate estupendas por la tarde y sidra y el personal de recepción era muy servicial. El desayuno es abundante y bueno, las habitaciones tranquilas y cómodas. Y el servicio de enlace a la góndola siempre está allí.
Yo he viajado un montón y para la familia de tres que somos, este fue un sitio estupendo al que ir. Lo recomiendo mucho, también me gustó mucho el tamaño del hotel, ya que es más íntimo que algunas otros establecimientos más grandes en los que nos hemos alojado y de nuevo, el personal es muy simpático.
