Me alojé aquí el 31 de enero y el 1 de febrero de 2007.
Es un hotel muy limpio y pintoresco. El personal es muy amable y atento y se sirve un desayuno continental muy bueno. La piscina es muy bonita, como el jardín.
La habitación era un poquito pequeña, estaba muy limpia y no se podía fumar. Estábamos en la número 16, de modo que nos podíamos sentar justo en la puerta.
La cama era un poco blanda para nuestro gusto y no había armario. Como solo estuvimos dos noches, no nos representó ningún problema; posiblemente sí lo habría hecho si nos hubiésemos quedado más.
Está lo suficientemente cerca del ambiente nocturno (calle Duval y Mallory Square) pero alejado a la vez, así que es tranquilo.
Volvería otra vez.
