Este hotel pertenece a un grupo de hoteles llamado South Beach Hotel Group (Shelley, WhiteLaw, Chesterfield, Catalina....) Todos están dirigidos por un grupo de personas jóvenes, verdaderos aficionados, ya que el propietario del grupo es una sola persona y entiendo que quiera abaratar precios.
Las fotografías de la web se corresponden a la realidad pero nunca nadie le sacó tanto partido a unas fotografías.
De todos es sabido que South Beach es cutre pero lo de estos hoteles roza lo inaceptable. Tambíen me quedé cuatro noches en el Hotel Shelley.
El personal de la recepción no tiene sentido de lo que significa turista, aunque suene absurdo parece en cuento al trato a los hoteles de los paises de la nueva europa
Las habitaciones tienen todo tipo de problemas; cisternas que pierden agua, duchas que no contiene el agua en el habitáculo y se moja todo el suelo de la habitación, etc...
El ruido es insoportable; aparatos antiguos de aire acondicionado, gente montando fiestas en las habitaciones y en pasillos, etc...
Si acudes a recepción y le comentas que hay un escándalo en la habitación contigua a la tuya, el personaje te mira como preguntándose que en que lugar me creo que me hospedo
En el hall de estos hoteles existe un bar arrendado a jóvenes de origen israelita, que ponen basura de música hasta la madrugada.
Esta es la primera crítica que pongo y la creo conveniente ya que este Hotel se oferta en agencias de viajes como la de El Corte Inglés y espero que nadie cometa el error de hospedarse en este tipo de hoteles que conservan la categoría de tal por lo histórico de las construcciones y por la protección que tienen. De otra manera no pasarían de un mero albergue juvenil.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.