No sé si es porque me gustan las cabañas y todo lo referente al estilo rústico de madera, pero me enamoré del lugar. Desde que entras al lobby, la altura del techo con sus columnas de troncos de madera, te sientes un enano en la cabaña de Daniel Boone, el ambiente, las salas y su mobiliario estan en total armonía con el lugar, muchos troncos empotrados tiene detalles de animales y todo el hotel te invita a explorarlo y admirarlo. Tal vez la alberca no sea nada impresionante pero hasta esa se nos antojó, lástima que hacía frío. La habitación estaba muy limpia, amplia y como ya dije con la ambientación ideal, nos encantó. Lo único malo fué el regreso porque no me quería ir.
- Hotel At Disneys Wilderness
- Hotel At Disney Wilderness
- The Villas At Disneys Wilderness Lodge
